No gritaron. No rompieron nada. No pidieron ayuda. Solo cerraron las puertas del carro… y nunca más volvieron a abrirlas.
Una pareja joven murió asfixiada dentro de su vehículo… sin darse cuenta. Mientras dormían o platicaban, el monóxido de carbono —un gas que no se ve, no se huele y no se siente— los fue matando en silencio. No estaban en un lugar cerrado. No estaban en un garaje ni en un cuarto sellado. ...
Leer más